Estrategia Web: poniendo foco en los objetivos

Publicado el por Alejandro Mut

Por supuesto, todos creemos tener un objetivo definido, ya sea ofrecer productos, generar ingresos por publicidad, presentar la cartera de servicios de la empresa o, simplemente, tener presencia web (más sobre esto último más adelante). Sin embargo, existen errores comunes que hacen que los proyectos pierdan foco rápidamente y en consecuencia su efectividad como herramienta de negocios se vea comprometida.

Un primer error es que esos objetivos sean pasados rápidamente a un segundo plano para concentrarse en temas tales como qué color “gusta” más, si debemos desarrollar en PHP o en Java o si un sitio en Flash será lo suficientemente “dinámico y atractivo”. Todas estas definiciones no deberían siquiera considerarse hasta saber para qué queremos lo que queremos. Si estamos buscando hacer branding y reforzar nuestra campaña publicitaria de medios tradicionales, entonces tal vez el Flash sea una opción válida; pero nunca debemos comenzar con una tecnología o definición estética como letra del problema.

El segundo error es no comprender que los objetivos deben ser atacados con bombas de precisión. No podemos quedarnos con “quiero un sitio para vender”. Tenemos que traducir ese objetivo macro en acciones muy concretas: “quiero que el usuario haga clic en el botón agregar al carrito” o “quiero que sea capaz de completar el proceso de compra sin desertar en el camino”.

Esto parece evidente, pero solemos quedarnos con la idea genérica “sitio de ventas” (por ejemplo) y olvidamos la importancia de concentrarnos en que cada pequeño detalle lleve al usuario a hacer exactamente lo que deseamos o, cuando menos, a no entorpecerlo en lo absoluto. Por lo tanto, una vez fijados los objetivos macro, tenemos que poner todo nuestro esfuerzo en definir micro objetivos, que no son más que acciones extremadamente específicas que nuestros usuarios deben poder completar óptimamente.

Finalmente, es fundamental mantener un único objetivo principal. No podemos pretender tener un sitio de ventas y además lucrar con publicidad y además contar la historia, misión y visión de la empresa... y en primera plana. Si alguien entra al sitio a comprar, todo lo demás sobra, entorpece y reduce las posibilidades de convertir ese visitante en cliente.

Veamos cómo Google, a pesar de haber introducido infinidad de nuevos productos y servicios, ha mantenido su foco claramente como buscador. Basta ver lo poco que ha variado su página de inicio en el correr de los años y la evidente preponderancia de su función de búsqueda por sobre todo lo demás. De hecho, muchas veces terminamos accediendo a sus demás productos, no a través de un sobrecargado menú sino... ¡realizando una búsqueda!

Es muy común que empresas previamente establecidas en el mundo físico, incurran en este error al trasladarse al mundo en línea. Se comienza con un sitio “institucional” pero... ¿por qué no, además, vender los productos que se ofrecen en el local físico? Y... ¿hacer branding? Al fin y al cabo, Internet es más barato que pautar en TV... ¡subamos videos de los comerciales al sitio!

¡Error! O, mejor dicho... ¡horror! Si su empresa vende microondas, continúe vendiendo microondas online! Nadie ingresará a su sitio a ver sus comerciales... ¡van a comprar! No lo desaproveche. Y si quiere hacer branding, haga un micro sitio independiente, con objetivos propios y siguiendo una estrategia planificada. Confundir y superponer objetivos no hace más que desvirtuarlos.

Ah... y si su objetivo era simplemente “tener presencia web”, mejor guarde su dinero o invierta en mejores tarjetas de presentación. Estamos en 2009.

Comentarios

Felipe Schipani

Muy buenos todos los artículos Alejandro, muy ilustrativos. Me gustaría que puedas escribir algo sobre la web y las campañas electorales, a partir del fenómeno Obama.
Abrazo