Mala usabilidad ejemplificada en la nomenclatura urbana

Publicado el por Alejandro Mut

El otro día me encontré intentando dar con una dirección que sabía estaba tan solo a pocas cuadras de mi casa. Sin embargo, nunca había escuchado de la calle en cuestión, un tal Ramón Fernández. Mi frustración crecía y nadie en la zona parecía saber ubicar el lugar, hasta que, consultando en una parada de taxis, me informaron—con total delicadeza—que estaba parado allí mismo.

Para mí esa calle siempre fue José Ellauri, la que corre justo frente al Punta Carretas Shopping. Claro, aparentemente a algún edil u otro jerarca en algún momento se le ocurrió renombrar las últimas (o primeras) dos cuadras de la avenida en honor a alguien cuyas hazañas desconozco por completo (admito mi ignorancia y cualquiera que me ilumine será bienvenido). El resultado es una misma calle con dos nombres a lo largo de su trazado, ejemplos de los que hay varios en la ciudad.

El problema es que los políticos encargados del nomenclator urbano aparentemente creen que la finalidad de que las calles tengan nombre es recordar a sus difuntos colegas—seguramente con la esperanza de que, a su partida al inframundo, sus sucesores nos hagan honrarlos a ellos mismos al ver los recorridos de los ómnibus.

Claro está, las calles deben nombrarse para permitir una fácil ubicación y desplazamiento por la ciudad, lograr que el correo (físico) llegue a destino y que el pibe del delivery nos traiga la pizza. De paso, podemos recordar a algún prócer, pero sin alterar las prioridades.

¿Cuantas veces nos topamos con sitios Web y portales que están diseñados pensando en la estructura interna de la organización? Si la taxonomía, categorización y arquitectura de información la definimos para dejar contento al jefe o siguiendo los esquemas de nuestro sistema de gestión de calidad, probablemente los usuarios acaben pasando un buen rato intentando encontrar lo que buscan. O, lo mas factible, le darán clic a “atrás” en el navegador y se irán a otro sitio.

Si no diseñamos para los usuarios y nos concentramos en sus objetivos, estamos destinados a generar una experiencia pobre, causar frustración y perder clientes. Claro, siempre podemos reconfortarnos sabiendo que el sitio se hizo “como yo quería”.

Comentarios

victor

de acuerdo. cómo me gustaría vivir en Nueva York.

A VIEIRA

Estoy completamente de acuerdo con tus comentarios, dado que la ciudades deben tener un nomenclator claro, constante y simple. Por otra parte agrego información sobre la persona de Jose Ellauri. El mismo, fue uno de los constituyentes de 1830, el cual fue ademas secretario de la Comision de Asuntos Constitucioales desiganda por la Asamblea General Constituyente que redactó la Constitución de 1830 por la cual se estructuró un Estado Independiente y unitario (no federal) que adopto la forma de gobierno republicano representativo. Junto a él figuraban Juan María Pérez, Ramón Massini, Jaime Zudañez, etc.

Technology Usage

seguramente con la esperanza de que, a su partida al inframundo, sus sucesores nos hagan honrarlos a ellos mismos al ver los recorridos de los ómnibus.

Federico Gallo

Chiau! yo quiero un titulo de nobleza como ese.. voy a a citar porque es realmente un manjar para los ojos:
"secretario de la Comision de Asuntos Constitucioales desiganda por la Asamblea General Constituyente"
El peor cut & past sintáctica y léxicamente incorrecto que un índice pudo haber hecho.. y estilo cámel encima.
Y qué hizo como (bue..) 'secretario' que sea más importante que conformar la constitución? o peor.. si la asamblea general constituyente que redactó la constitución lo designó como secretario significa que como miembro tuvo su aprobación? o fue a secretario lo que más llegó?..
En fin Grande Ellauri! siempre quise vivir en tu calle.. yo nací y se mudaron. La zona mas top de montevideo